Corta las brevas a la mitad, echales pimienta negra a saco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra…

Ingredientes

brevas o higos

pata de pollo

lima o limón

1 ramita

tomillo fresco

brotes

rúcula

pimienta negra

sal

aceite de oliva

Preparación

Corta las brevas a la mitad, echales pimienta negra a saco y un chorrito de aceite de oliva virgen extra y directas a la sartén.

Mientras se cocinan, deshuesa la pata de pollo. Corta la base para soltar el hueso, dale la vuelta y ve cortando de arriba a abajo, siguiendo el hueso hasta sacar toda la carne. Haz lo mismo con el contramuslo. Es importante que cortes siempre lo más pegado posible al hueso.

Haz unos cortes superficiales en la carne del pollo, salpimienta bien y ralla un poco de lima o limón por encima.

Cuando las brevas estén doradas, sácalas de la sartén.

Coge el pollo y ponles un poco de aceite por encima y ponlo en la misma sartén donde has cocinado las brevas. Coloca el pollo con la piel hacia abajo. Ahora viene lo importante: cubre el pollo con un papel de cocina y prepárate un cazo con agua para ponerlo encima. Esto hará que el pollo quede bien crujiente de manera uniforme. Cocina a temperatura media, y ves revisando para que no se tueste de más. Añade ramitas de tomillo fresco, da la vuelta al pollo y cocina por 7-8 minutos más.
Una vez listo, retira el pollo de la sartén.

Coloca un puñado de rúcula en un plato. Añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra en la sartén junto con el zumo de media lima. Mezcla bien para que suelte todo el juguito y añade las brevas al plato con el juguito de la sartén por encima. Corta el pollo y colócalo sobre las brevas.