Natillas de dulce de leche y jengibre
A medio camino entre Japón y Argentina habita el postre que aún no sabías que querías.
Ingredientes
Leche, si es fresca mejor
Raíz de jengibre
Dulce de leche
Ralladura de naranja
Preparación
Calienta un vaso de leche y, justo antes de que hierva, retírala del fuego. Ralla el jengibre sobre un colador para quedarte solo con el líquido: necesitarás aprox. 2 cucharadas de zumo de jengibre para dos raciones. En un frasco, vierte la leche y añade una cucharada de dulce de leche. Agita hasta que se mezcle bien. La temperatura es importante: lo ideal es que la mezcla no pase de los 70 °C. Añade el zumo de jengibre, mezcla y reparte en boles. Deja reposar; en la nevera está aún mejor. Para la nata: en un frasco estrecho y alargado pon leche hasta la mitad y un toque de ralladura de naranja. Agita con fuerza hasta que no sientas nada en su interior. Sirve la natilla con una quenelle por encima y termina con un poco más de ralladura de naranja.